Fotografía de izquierda a derecha:  La familia Lindberg – Richard & Melanie Lindberg, Weston Lindberg, Wylder Lindberg, Ashley Schwiger, & Renea Creech.

En el oeste del condado de Republic, cerca de Courtland, Kansas, el agricultor de tercera generación Richard Lindberg está demostrando que la innovación y la conservación pueden ir de la mano.

Junto a su esposa Melanie, lidera Lindberg Family Farms, donde durante años han ajustado sus estrategias de riego para enfrentar una realidad cada vez más desafiante: la escasez de agua. A esto se suma la complejidad geográfica de su campo, dividido casi a la mitad por vías ferroviarias. Sin embargo, con el apoyo de Reinke, lograron superar este reto y fueron reconocidos con el Key Banker Award del Distrito de Conservación del Condado de Republic.

Este premio destaca a los productores que demuestran un manejo ejemplar de los recursos agrícolas y naturales. El caso de Lindberg sobresalió por la implementación de tecnología avanzada de riego, diseñada para maximizar la eficiencia del agua en una zona con restricciones de uso.

La evolución del riego

La familia Lindberg lleva décadas irrigando sus cultivos. Como muchas operaciones en la región, comenzaron con métodos tradicionales como tubos sifón y sistemas de tuberías niveladas, que ofrecían eficiencias de apenas 50–60%.

Ante la creciente presión sobre los recursos hídricos, migraron a sistemas de pivote central en 2009. Sin embargo, el verdadero cambio llegó recientemente. En 2024, instalaron un nuevo pivote y modernizaron el sistema existente con tecnología de riego de tasa variable (VRI).

En 2025, con el apoyo de su distribuidor, incorporaron dos nuevos pivotes Reinke Electrogator II, junto con la tecnología ESAC (brazo esquinero electrónico), permitiéndoles ampliar la cobertura incluso en zonas complejas del terreno. Además, integraron paneles de control con pantalla táctil y sistemas de monitoreo remoto, logrando gestionar todo desde su teléfono móvil.

“Ahora puedo controlar todo desde mi celular en lugar de recorrer el campo para verificar los pivotes,” comentó Lindberg.

Ahorro de agua: un cambio radical

El ahorro de tiempo fue importante, pero el mayor impacto se reflejó en el uso del agua.

“Por primera vez, no nos quedamos sin agua durante la temporada de cultivo. Antes siempre teníamos que detener el riego antes de tiempo. Esto fue un cambio total,” señaló.

Gracias a la implementación de tecnología de precisión, lograron completar todo el ciclo agrícola sin agotar sus recursos hídricos, algo que nunca habían conseguido anteriormente.

La tecnología que hace la diferencia

El sistema integra sensores de suelo que monitorean la humedad, el comportamiento del cultivo y la salud del terreno. Esta información se traduce en recomendaciones precisas de riego que se ejecutan automáticamente en el pivote.

Además, la incorporación del brazo esquinero permitió alcanzar cerca del 90% de cobertura del terreno, optimizando el uso del agua incluso en áreas difíciles.

“De un año a otro, el cambio en el consumo de agua fue evidente,” destacó el equipo técnico involucrado en la instalación.

Más que eficiencia: el futuro del campo

Para Lindberg, invertir en riego moderno no es solo una decisión técnica, sino una apuesta por el futuro.

“No podríamos haber hecho esto solos. Ha sido una verdadera bendición para nosotros,” concluyó.

Su historia demuestra que la tecnología, cuando se aplica correctamente, no solo mejora la productividad, sino que también protege los recursos y asegura la continuidad de la agricultura para las siguientes generaciones.