Sin embargo, existe un reto constante: los campos no son perfectos. Las esquinas, formas irregulares y variaciones del terreno dificultan una aplicación uniforme del agua, lo que impacta directamente en el rendimiento.

Aquí es donde entra la tecnología del brazo esquinero, diseñada para cubrir esas áreas donde un pivote tradicional no alcanza. En un campo de 160 acres, esta solución puede sumar hasta 26 acres adicionales bajo riego, maximizando el potencial productivo.

Riego inteligente para esquinas: precisión total

Reinke ha llevado esta tecnología al siguiente nivel con su sistema electrónico de brazo esquinero (ESAC, por sus siglas en inglés), que permite un control mucho más preciso del riego.

Gracias a su integración con GPS, ESAC:

-Controla la aplicación de agua por zonas (6 o 12 secciones)
-Reduce el riego excesivo o insuficiente en esquinas
-Se adapta a la forma y condiciones específicas de cada campo

“Durante años, los productores han utilizado brazos esquineros para aumentar la superficie bajo riego, pero no contaban con la tecnología para aplicar el agua de manera uniforme. Con ESAC, ahora pueden lograr un riego de precisión incluso en terrenos irregulares”, explicó Cody Bailey, director de gestión de productos de Reinke.

Más precisión, mejores cultivos

El riego uniforme impacta directamente en la salud de los cultivos. Desde maíz y soya hasta papa y remolacha, una aplicación precisa mejora el desarrollo de las plantas y la productividad.

Con esta tecnología, los productores pueden alcanzar hasta 98.7% de cobertura efectiva en un campo de 160 acres, optimizando cada metro de terreno disponible.

Además, la innovación detrás de ESAC ha sido reconocida con premios como el AE50 de la Sociedad Americana de Ingenieros Agrícolas y Biológicos y el People’s Choice Award de la Asociación de Irrigación.

Más campo, más productividad

La evolución del riego ya no se trata solo de aplicar agua, sino de hacerlo con inteligencia.

Con soluciones como ESAC, los productores pueden:
-Aprovechar al máximo sus tierras
-Reducir desperdicio de agua
-Mejorar la calidad y rendimiento de sus cultivos

Porque hoy, cada gota cuenta… y cada metro también.